La cuenta regresiva hacia La Velada del Año 5 ha encendido el ambiente en redes sociales y el enfrentamiento más esperado no es el que muchos imaginaban.

Aunque las estrellas masculinas como Westcol o Viruzz suelen ser los principales atractivos de estos eventos organizados por Ibai Llanos, esta vez la pelea femenina entre RoRo Bueno y Abby ha acaparado toda la atención gracias a la intensa polémica que ellas mismas han alimentado.
Desde que se anunció su combate, RoRo y Abby se han lanzado ataques que han dejado de lado la cortesía para abrazar la controversia, logrando que el público no pueda hablar de otra cosa.
El punto más crítico de esta rivalidad surgió cuando RoRo, una influencer de apenas 1.49 metros de estatura conocida por sus videos de cocina, confesó estar lesionada de una pierna y compartió imágenes en las que aparecía con la extremidad escayolada.
Mientras muchos de sus seguidores mostraron preocupación, Abby aprovechó el momento para sembrar dudas sobre la gravedad de la lesión y, además, lanzó un comentario que desató la indignación en internet.
En un directo previo a la pelea, Abby dijo que RoRo “está al borde del enanismo”, aludiendo a su baja estatura. La respuesta de RoRo no se hizo esperar: reclamó en vivo que esa era una falta de respeto inaceptable, mientras Abby se justificaba de forma polémica asegurando que “el enanismo es 1.48, búscalo en Google”, lo que provocó cientos de críticas por trivializar una condición médica y utilizarla como insulto.
El episodio abrió un intenso debate entre internautas que dividieron opiniones: algunos defendieron a Abby argumentando que simplemente citó una estadística, mientras que otros la acusaron de burlarse cruelmente de una característica física que nada tiene que ver con el rendimiento deportivo.
Lejos de calmarse, la tensión siguió escalando cuando surgieron rumores sobre la autenticidad de la lesión de RoRo.
Usuarios de redes sociales comenzaron a señalar que en algunas fotos la influencer tenía la escayola en la pierna izquierda y en otras en la derecha, alimentando sospechas de que podía tratarse de una estrategia publicitaria o incluso de una artimaña para generar simpatía del público.
RoRo tuvo que salir a aclarar la situación y explicó que todo se debía a un simple efecto espejo de las cámaras frontales en las selfies que publicó, algo que no logró disipar completamente las dudas.
Para despejar el ambiente, Ibai Llanos organizó un peculiar show en el que RoRo se sometió a un detector de mentiras en directo.
En esa prueba, la influencer afirmó que su lesión era real y que no estaba exagerando su estado físico para ganar ventaja, y el polígrafo le dio la razón.
Pero el público no quedó del todo convencido. Algunos espectadores siguen convencidos de que hay una estrategia de victimización detrás, mientras otros consideran que RoRo ha sido objeto de críticas injustas y que Abby ha aprovechado la ocasión para atacar donde más le duele.
Por si fuera poco, Abby también decidió hacer públicos sus problemas económicos derivados de la preparación para el combate.
En un directo confesó que está gastando entre 600 y 700 euros al mes en entrenadores, fisioterapia y alojamiento en Sevilla, y que el pago que recibirá por participar en la Velada no cubre ni la mitad de esos gastos.
Esta declaración abrió otro frente de discusión entre los seguidores del evento, quienes se preguntan si realmente vale la pena exponerse físicamente y emocionalmente en un espectáculo que no necesariamente compensa a los participantes como se cree.
La realidad es que la pelea entre RoRo y Abby, que en principio parecía una más del cartel, se ha convertido en el verdadero atractivo del evento.
Incluso el propio Ibai Llanos lo ha reconocido, calificándola como el combate estrella de la noche y augurando que será “un pedazo de combate” que podría opacar a los demás enfrentamientos.
Todo este contexto convierte el enfrentamiento en algo más que un simple cruce de golpes: es una muestra de cómo las emociones, la presión mediática y los conflictos personales pueden convertirse en el ingrediente principal de un espectáculo que trasciende el deporte.
En el centro de la conversación está la pregunta inevitable: ¿hasta qué punto es legítimo llevar los conflictos personales al límite para alimentar un show?.
Algunos argumentan que este tipo de polémicas son parte del juego y que ayudan a mantener el interés de un público cada vez más exigente, mientras que otros consideran que se están cruzando líneas peligrosas y que se está trivializando el respeto personal a cambio de unos minutos de atención.
El público no es ajeno a estos matices y ya se perciben bandos definidos entre los que apoyan a RoRo y los que respaldan a Abby.
La tensión emocional y el desgaste psicológico que ambas exhiben en sus transmisiones han contribuido a humanizar a estas creadoras de contenido, pero también a exponerlas como nunca antes ante una audiencia que no perdona ni olvida.
Por eso, más allá de quién gane sobre el cuadrilátero, el verdadero combate ya se está librando en redes sociales, donde los comentarios y debates suben de tono cada día.
La Velada del Año 5 todavía no ha comenzado y ya ha cumplido uno de sus principales objetivos: enganchar a una audiencia ávida de emociones fuertes y de historias personales que sirvan como combustible para la polémica.
Habrá que ver si, tras tanto ruido mediático, RoRo y Abby logran estar a la altura de las expectativas que ellas mismas han generado o si, por el contrario, el espectáculo terminará decepcionando a quienes ya esperan ver algo más que una simple pelea de boxeo.
Etiqueta: la Velada del Año, RoRo.



