Midjourney lanza su primer modelo de generación de vídeo con IA

Una de las plataformas pionera en creación e imágenes con IA no se podáis quedar atrás y lanza V1, para la creación de video.

Midjourney acaba de dar un paso decisivo: ha lanzado V1, su primer modelo de inteligencia artificial capaz de convertir imágenes en vídeos animados y competir directamente con OpenAI, Google y otros gigantes del sector.

Presentado el 19 de junio de 2025 por Luis Miranda, V1 representa la apuesta de la empresa por consolidar una plataforma unificada que abarque generación de imágenes, vídeo, modelos 3D y más, con el firme propósito de “simular el mundo real” mediante tecnologías creativas.

El funcionamiento de V1 es sorprendentemente sencillo. A través de la interfaz web de Midjourney, el usuario puede subir una imagen real o generada por IA y, con solo pulsar el botón “Animate”, obtener cuatro variantes en vídeo, cada una con cinco segundos de duración por defecto.

Pero no se queda allí: el sistema permite extender estos clips hasta 20 segundos, adaptándose a proyectos más ambiciosos. El motor de V1 ofrece dos modos de uso. En el modo automático, el sistema genera movimiento de manera autónoma; en el manual, permite al usuario dirigir la acción con instrucciones configurables.

Además, se ofrecen ajustes relacionados con la dinámica de cámara: si se desea que la cámara se mantenga en una posición fija mientras el sujeto se desplace, se activa el modo “movimiento alto”, mientras que si se quiere resaltar un personaje móvil dentro de un entorno estático, se activa “movimiento bajo”.

En términos de costes, la compañía informa que generar vídeo es ocho veces más caro que generar una imagen estática. Aunque el plan básico de Midjourney mantiene el precio de 10 USD mensuales, quienes necesiten utilizar V1 de forma constante deberán optar por niveles superiores de suscripción.

Según explican, quisieron “ofrecer algo divertido, fácil, bonito y asequible para que todo el mundo pueda explorar” esta tecnología, y aunque reconocen que algunos usuarios tendrán que actualizar su plan para obtener resultados más rápidos, insisten en que han encontrado “un equilibrio sólido” entre prestaciones, precio y accesibilidad.

El lanzamiento de V1 no ocurre en un vacío legal: llega en un momento tenso para Midjourney. Apenas unos días antes, Disney y Universal presentaron una demanda contra la compañía, acusándola de entrenar sus modelos con contenido protegido por derechos de autor de ambos estudios.

En el documento legal se incluyen como ejemplo cómo la IA generó imágenes fotorrealistas de Homer Simpson y Darth Vader, prácticamente idénticas a las creaciones originales. Este conflicto se extiende ahora a la generación de vídeo, lo que añade un elemento polémico a un lanzamiento que pretende democratizar el uso de la IA creativa.

La presentación de V1 refuerza esa dualidad característica de la era del vídeo por inteligencia artificial. Por un lado, emerge una nueva generación de herramientas que permiten materializar ideas con una facilidad impensable hace apenas un año; por el otro, el avance meteórico de estas tecnologías vuelve a poner encima de la mesa el debate sobre propiedad intelectual, uso ético y regulación.

Midjourney, consciente de ese escenario, ha incluido en su plataforma una advertencia clara: “le pedimos que utilices estas tecnologías de manera responsable. Si se utiliza correctamente, no solo es divertido, sino que también puede ser realmente útil, o incluso profundo”.

Por su parte, medios como Droids.es destacan que la llegada de V1 representa una muestra más de la creciente “carrera de modelos de vídeo impulsados por IA”.

Su aparición en el mercado representa un movimiento calculado para posicionarse entre los contendientes más fuertes del sector ,OpenAI ya cuenta con Sora, Google trabaja con Veo, y aunque V1 no es todavía tan robusto como algunas alternativas punteras, esta versión inicial consolida la idea de Midjourney de construir un ecosistema multimodal.

El enfoque hacia la web como canal de lanzamiento es coherente con la estrategia de la empresa: facilitar el acceso inmediato a la herramienta, sin necesidad de software instalado.

Aunque con una producción de vídeo más costosa que la imagen, la compañía llama la atención sobre la accesibilidad y la experiencia de usuario, algo que en un entorno competitivo puede hacer la diferencia.

El anuncio de V1 llega también en un momento en el que el uso de vídeo sintético desde publicidad a entretenimiento, pasando por el arte digital, que está despegando con fuerza.

Así que V1 se asoma al escenario global como una herramienta poderosa con posibilidades infinitas: desde crear clips promocionales con animaciones y movimiento de cámara, hasta experimentar en narrativas audiovisuales compactas.

Al mismo tiempo, sube la exigencia ética y legal. Y aunque promete democratizar la generación de vídeo por IA, para muchos sigue siendo un producto premium.

Pero si todo va según el plan de Midjourney, V1 será la pieza que logre ensamblar una maquinaria capaz de recrear el mundo digital en todas sus dimensiones. A partir de aquí, la carrera por el vídeo generado por IA da un salto de gigante.