Letizia anima a leer después de la polémica generada por María Pombo en redes sociales

Letizia comparte con un grupo de escolares que le encanta leer y lanza un guiño a María Pombo, después de que la influencer afirmara: » Leer no te hace mejor persona».

La influencia de las palabras dichas en redes sociales es cada vez más evidente, y el caso reciente de María Pombo es un claro ejemplo de ello.

La influencer madrileña, con más de tres millones de seguidores, desató un auténtico vendaval en internet tras declarar abiertamente que no le gustaba leer.

Lejos de quedarse en una simple opinión personal, sus palabras fueron interpretadas como una crítica frontal a quienes defienden el hábito de la lectura, generando una reacción en cadena que llegó incluso a los pasillos de la Casa Real.

Todo comenzó con un comentario aparentemente inocente en TikTok. María Pombo respondía a una seguidora que le había mencionado la falta de libros leídos en su estantería, y lo hacía con una frase que no tardó en viralizarse: “Lo voy a decir. Creo que hay que empezar a superar que hay gente a la que no le gusta leer. Y encima no sois mejores porque os guste leer”.

Esta afirmación, contundente y sin filtros, no pasó desapercibida. En cuestión de horas, las redes sociales se llenaron de críticas, análisis, apoyos y burlas.

La influencer continuó explicando su postura. Dijo que todos, en algún momento, hemos tenido que enfrentarnos a la lectura obligatoria, pero que no todo el mundo la disfruta.

Reconoció que consume contenido escrito relacionado con temas que le interesan, pero dejó claro que no es de las que se sientan a leer una novela antes de dormir. “Leo cosas, sí, porque me interesa ese tema en específico, pero no me cojo un libro y me leo una historia en mi cama y no pasa nada. Hay que superarlo”, afirmó.

La respuesta no se hizo esperar. Brays Efe, actor y creador de contenido, le dedicó un vídeo satírico en el que le sugería que leyera “un punto de libro”, minimizando su argumento.

Pero más allá del humor, otros personajes públicos entraron al debate con diferentes tonos. Mariló Montero, por ejemplo, salió en defensa de Pombo, estableciendo una curiosa conexión ideológica entre ambas.

La polémica fue creciendo, no solo por lo que se dijo, sino por lo que representaba: una confrontación entre lo culto y lo banal, entre el contenido con propósito y la popularidad sin filtros.

Y justo cuando parecía que la polémica empezaba a apagarse, una figura inesperada entró en escena: la reina Letizia.

Conocida por su amor a los libros y su vinculación con el mundo cultural desde mucho antes de convertirse en reina, Letizia dio lo que muchos interpretaron como una respuesta indirecta a las declaraciones de Pombo.

Durante una visita al colegio Entresotos en Rincón del Soto, La Rioja, con motivo del inicio del curso escolar, la monarca compartió unos momentos con los alumnos de educación infantil.

En un ambiente distendido, les preguntó si les gustaban los juegos, y tras las respuestas afirmativas, añadió con naturalidad: “¿Sabéis que leyendo libros se aprende también muchísimo? ¿Vosotros leéis muchos libros?”.

A continuación, se interesó por los títulos que más les gustaban, destacando cómics, cuentos y libros de aventuras.

Letizia aprovechó el momento para compartir que ella misma es una lectora habitual: “Yo también leo todo lo que puedo.

Es lo que más me gusta”. Y fue más allá: explicó a los niños que la lectura fortalece la curiosidad y la creatividad, dos habilidades que consideró fundamentales para crecer y comprender mejor el mundo.

Estas palabras de la reina, enmarcadas en un acto institucional y dirigidas a niños pequeños, podrían haber pasado como un gesto más dentro de su papel como promotora de la cultura.

Sin embargo, dadas las circunstancias y el momento exacto en que se produjeron, fueron interpretadas por muchos como una clara indirecta a la influencer madrileña.

El contraste entre el mensaje de Letizia y las palabras previas de Pombo era tan evidente, que resultaba difícil pensar que se trataba de una simple coincidencia.

Lejos de tomar distancia, la situación obligó a Pombo a matizar su postura. Subió un nuevo vídeo a sus redes donde enseñaba los libros que tenía en su mesita de noche, en un intento de suavizar el impacto de sus declaraciones.

En esa publicación mencionó títulos variados, desde novelas con carga emocional hasta libros de autoayuda y educación.

El gesto no fue suficiente para apagar la crítica, pero sí dejó claro que María Pombo no era completamente ajena al mundo editorial.

La cuestión, por tanto, dejó de ser si le gustaba leer o no, para pasar a ser un debate sobre la responsabilidad de los influencers, especialmente aquellos con millones de seguidores.

La intervención de Letizia, con su elegancia habitual, elevó la conversación a un plano más serio.

Su comentario, aparentemente inocente, fue una lección de forma y fondo: una respuesta sin necesidad de nombrar a nadie, pero con un mensaje claro.

Leer no te hace mejor persona, quizá. Pero sí te ofrece herramientas para serlo. Y eso, en tiempos donde el contenido rápido reina en internet, sigue siendo una postura revolucionaria.