Este es el primer video viral de RoRo en TikTok que alcanzó 5.4 millones

El 18 de mayo de 2024, RoRo publicó un vídeo en TikTok que cambió radicalmente su carrera.

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Hasta ese momento, su contenido se centraba en rutinas de ejercicio, recetas saludables y mensajes de autoayuda.

Tenía una audiencia modesta y era una más en el mar de creadoras de lifestyle en redes sociales.

Pero ese día, frente a su cámara, decidió preparar un plato de pappardelle con ragú de pato a la naranja.

No era una receta cualquiera: hizo la pasta desde cero, cocinó el pato durante horas y ralló queso casero. Más de cuatro horas de cocina resumidas en un vídeo de apenas un minuto.

Todo grabado con un estilo cuidado, una estética impoluta y una voz suave y dulce que se quedaría grabada en la mente de millones.

El impacto fue inmediato. En menos de una semana, el vídeo superó los 20 millones de visualizaciones.

En un mes, ya había sobrepasado los 45 millones. Actualmente roza los 83 millones de reproducciones y es, sin lugar a dudas, el contenido que dio origen al fenómeno RoRo.

A partir de ese momento, la narrativa de sus vídeos cambió: dejó atrás el tono motivacional y adoptó una nueva fórmula que se repetiría una y otra vez con distintos ingredientes, pero con el mismo guion base. “Pablo tenía antojo de…”, y ella, con voz suave y sonrisa impecable, se ponía manos a la obra.

No solo cocinaba; lo hacía con una puesta en escena meticulosamente planificada. Desde la selección del vestuario, delantal con volantes, peinados cuidados, hasta la música de fondo y los primeros planos de cada movimiento.

El vídeo viral no solo fue un éxito de cocina, sino también un salto de identidad. A partir de ahí, RoRo dejó de ser una influencer fitness para convertirse en una figura que genera amor y odio a partes iguales.

Para algunos, es un ícono de la dedicación y el buen gusto; para otros, una representación moderna del ideal de esposa de los años 50.

El hecho de que todo gire en torno a su novio Pablo, al que nunca se le ve haciendo más que recibir platos y sonreír, alimenta esa visión crítica.

Se le ha llegado a calificar como representante española del movimiento «tradwife», una tendencia que aboga por volver a los roles tradicionales de género en el hogar.

Sin embargo, en el vídeo original, no hay ningún manifiesto ni discurso ideológico. Solo una mujer cocinando, cuidando los detalles, explicando cada paso con paciencia y dulzura.

Pero fue suficiente para que el algoritmo de TikTok hiciera su trabajo y millones de personas debatieran si estaban ante una nueva estrella de la cocina o ante un síntoma preocupante de regresión cultural.

Lo que está claro es que ese primer vídeo no fue casual. La edición, la luz, la forma de hablar, la música de fondo: todo estaba calculado para gustar. Y gustó.

Gustó tanto que ahora RoRo supera los nueve millones de seguidores y ha convertido su contenido en una marca personal que la llevó a publicar un libro de cocina, participar en programas de televisión y enfrentarse en la Velada del Año 5 a la streamer Abby, en uno de los combates más mediáticos del evento.

Ese primer vídeo fue el inicio de una estrategia que ha funcionado como reloj. Y aunque RoRo insista en que cocina por placer y no por obligación, el debate sobre qué representa su figura sigue abierto.

El éxito de ese minuto viral no se explica solo por la calidad de la receta. Es la mezcla perfecta de nostalgia, estética cuidada, feminidad performativa y una buena dosis de provocación sutil. Y todo empezó con una pasta hecha a mano y un pato a la naranja.

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