El contenido en video de los canales de Youtube ya no se ve solo en móvil o en tablet.

Durante el primer semestre de 2025, YouTube ha experimentado un crecimiento explosivo en televisores conectados, una evolución que no solo marca una tendencia tecnológica, sino también un profundo cambio sociocultural en la manera en que consumimos contenido digital.
Según datos revelados por la consultora 2btube, el uso de YouTube en dispositivos connected TV ha aumentado un 83% a nivel global y un 69% en España en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Un salto que convierte a la televisión conectada en el nuevo epicentro del entretenimiento digital.
Este crecimiento no es una moda pasajera ni un pico aislado. Es la confirmación de un fenómeno en expansión que redefine el ecosistema audiovisual.
La televisión conectada ha dejado de ser una alternativa futurista para consolidarse como el entorno preferido por millones de usuarios que ahora consumen contenido digital con la misma naturalidad con la que antes encendían la televisión tradicional.
Pero lo hacen con exigencias distintas: demandan contenido de calidad, personalizado y accesible en cualquier momento.
La clave de esta transformación radica en la convergencia entre la experiencia televisiva clásica y la flexibilidad del entorno digital.
Las smart TVs y dispositivos como Chromecast, Apple TV o Amazon Fire Stick han allanado el camino para que las plataformas digitales, especialmente YouTube, se instalen en el salón de casa como parte del día a día.
Atrás quedaron los días en que YouTube se veía solo en pantallas pequeñas; hoy, se vive en alta definición, en pantalla grande y con sonido envolvente.
Y esta nueva forma de consumo no solo mejora la experiencia del usuario, sino que también abre un nuevo campo de juego para las marcas y anunciantes.
Fabienne Fourquet, CEO y cofundadora de 2btube, apunta a este fenómeno como una oportunidad estratégica: “La connected TV se ha consolidado como el espacio donde convergen la calidad del contenido televisivo y el engagement del entorno digital”. Y tiene razón.
Las marcas están encontrando en este entorno una audiencia más receptiva, menos dispersa y mucho más dispuesta a interactuar con el contenido que consume.
En un momento en el que la saturación de anuncios en redes sociales está generando rechazo, la televisión conectada ofrece un contexto más controlado, menos intrusivo y mucho más medible.
Y es precisamente la capacidad de medición lo que está haciendo tambalear los cimientos de la planificación publicitaria tradicional.
La televisión convencional siempre ha tenido limitaciones a la hora de ofrecer datos precisos sobre la audiencia.
Pero la connected TV cambia las reglas del juego: ahora es posible saber quién ve qué, durante cuánto tiempo y desde qué dispositivo.
Estos datos son oro puro para las marcas, que pueden ajustar sus campañas en tiempo real, segmentar con una precisión quirúrgica y medir el retorno de inversión con un nivel de detalle nunca visto antes en televisión.
Los datos recogidos por 2btube se basan en más de 700 canales de YouTube que, juntos, acumulan una media de 5.000 millones de visualizaciones mensuales.
Un volumen descomunal que confirma que estamos ante un fenómeno global y sostenido.
Beatriz Peñas, Senior Digital Analyst en 2btube, lo resume así: “Estamos viendo un comportamiento sostenido que refleja el regreso del usuario al consumo de contenido largo y premium; una tendencia que redefine la planificación publicitaria en video y concretamente en la televisión como dispositivo preferido”.
Este regreso al contenido largo, en un mundo cada vez más acostumbrado al consumo rápido y superficial, dice mucho sobre el estado actual del espectador digital.
La televisión conectada está recuperando ese ritual del “sentarse a ver algo” pero con una selección mucho más libre y personalizada.
No hay horarios, no hay parrillas impuestas, no hay pausas obligadas. Hay elección, hay control y, sobre todo, hay una nueva forma de entender el entretenimiento.
En España, el incremento del 69% en el consumo de YouTube en televisores conectados también habla de una adaptación tecnológica que avanza sin freno.
Las marcas que aún dudan en entrar en este terreno corren el riesgo de quedarse atrás en un mercado que ya ha cambiado.
El espectador no espera: ya ha decidido dónde quiere consumir contenido. Y ha elegido la televisión conectada.
El mensaje está claro: la televisión conectada ya no es el futuro, es el presente. Un presente que está transformando el marketing, los hábitos de consumo y la manera en que entendemos la relación entre el espectador y el contenido.
Un presente que solo acaba de empezar. Y que, si atendemos a la evolución de los datos, promete cambiarlo todo.



