Google lanza el segundo core update de 2025 en pleno desarrollo de las AI Overviews

El pasado 30 de junio Google ha lanzado su segundo core update del año 2025 y el mundo del SEO ya empieza a sentir las primeras sacudidas.

Esta actualización, que se desplegará de forma progresiva durante tres semanas, promete modificar de manera significativa los resultados de búsqueda y plantea un nuevo desafío para las estrategias de posicionamiento web.

A diferencia de otras actualizaciones anteriores, esta parece especialmente diseñada para integrarse con la creciente influencia de la inteligencia artificial en el buscador, lo que está generando mucha más incertidumbre entre expertos, agencias y creadores de contenido.

El impacto de este core update no solo radica en los cambios habituales que afectan a la clasificación de las páginas, sino que llega en un momento donde las AI Overviews comienzan a dominar el espacio visible de las búsquedas.

Estas vistas previas generadas por inteligencia artificial, que se expandieron globalmente en mayo de este año, están modificando por completo la experiencia del usuario.

Ya no se trata solo de escalar posiciones tradicionales en el ranking, sino de entender cómo interactuar con las respuestas automáticas que Google presenta directamente, muchas veces sin que el usuario haga clic en ninguna web.

Desde que la actualización comenzó a desplegarse, las principales herramientas de análisis SEO han detectado movimientos bruscos y continuos en los rankings.

Algunos sitios web experimentaron subidas espectaculares de tráfico en cuestión de horas, solo para desplomarse al día siguiente. Estos picos y caídas reflejan la intensidad del ajuste y la complejidad de este despliegue, que Google ha estructurado por fases para poder evaluar el impacto progresivo.

Muchos expertos aseguran que la volatilidad será una constante durante las próximas semanas y que, probablemente, habrá que esperar al cierre total de la actualización para poder sacar conclusiones reales sobre quiénes son los grandes ganadores y perdedores.

Google, fiel a su política habitual, ha insistido en que estas actualizaciones no penalizan a sitios específicos ni responden a tácticas individuales.

Según la compañía, su objetivo es simplemente mejorar la calidad de los resultados y destacar el contenido más relevante para los usuarios. Sin embargo, esta narrativa parece insuficiente para calmar los ánimos de muchos editores, especialmente aquellos que ya habían sufrido una fuerte pérdida de tráfico con el avance de las AI Overviews y ahora se enfrentan a nuevas caídas.

Algunos medios digitales de renombre han reportado descensos de tráfico superiores al 50 % desde que Google comenzó a priorizar las respuestas generadas por IA en sus resultados.

La sensación en el sector es que cada vez queda menos espacio para el contenido tradicional, y que el clic orgánico se está convirtiendo en un recurso cada vez más escaso.

El nuevo core update no solo llega en medio de la expansión de las AI Overviews, sino que también coincide con el lanzamiento del AI Mode, una funcionalidad que aprovecha la potencia de Gemini 2.5 para ofrecer respuestas conversacionales más avanzadas y visuales.

Esta herramienta ya está disponible para usuarios premium en Estados Unidos y se espera que en los próximos meses se extienda a otros mercados. Con este movimiento, Google refuerza su apuesta por un modelo de búsqueda donde la IA es el interlocutor directo y donde cada vez más consultas se resuelven sin necesidad de visitar sitios web externos.

Los expertos en SEO comienzan a asumir que la optimización tradicional ya no es suficiente. La adaptación al nuevo ecosistema requiere comprender cómo la inteligencia artificial selecciona y presenta la información.

Ahora, el contenido debe estar estructurado de manera que sea fácilmente interpretable por los sistemas conversacionales, con una sintaxis clara, respuestas concisas y una mayor capacidad para responder preguntas complejas de manera directa.

La conocida optimización para motores de respuesta, que hasta hace poco era una tendencia emergente, se está convirtiendo en una obligación para quienes quieran sobrevivir en este nuevo escenario.

Mientras tanto, Google sigue recomendando lo mismo: crear contenido de alta calidad que ofrezca valor genuino al usuario. Pero muchos editores comienzan a cuestionarse si este consejo sigue siendo suficiente.

La creciente presencia de la IA en los resultados plantea una pregunta incómoda: ¿vale la pena seguir invirtiendo en contenido si las respuestas completas ya aparecen directamente en el buscador?.

Es un debate que está dividiendo al sector y que probablemente se intensificará a medida que avancen las actualizaciones.

El ritmo con el que Google está introduciendo estos cambios tampoco pasa desapercibido. La core update de junio llega apenas tres meses después de la de marzo, una frecuencia inusualmente rápida que está obligando a los profesionales del SEO a mantenerse en un estado de adaptación casi permanente.

Además, el despliegue de nuevas funcionalidades basadas en IA, como las vistas previas de audio y los resúmenes interactivos, apunta a que Google no tiene intención de frenar este proceso.

Para las marcas y creadores de contenido, la respuesta no puede ser solo esperar a ver qué sucede. Adaptarse requiere revisar la estructura de los contenidos, apostar por formatos conversacionales, reforzar la calidad y, sobre todo, diversificar las fuentes de tráfico.

En este contexto, depender exclusivamente del posicionamiento en Google es un riesgo cada vez mayor. Las redes sociales, los boletines de suscripción y las estrategias de fidelización directa vuelven a ganar protagonismo como alternativas para compensar la pérdida de visibilidad en las búsquedas tradicionales.

Lo que parece claro es que esta core update no es un ajuste más, sino la confirmación de que Google está redibujando las reglas del juego.

El buscador ya no es solo un índice de páginas, sino un sistema que responde, interpreta y presenta resultados generados por IA. Y este cambio está obligando a replantear por completo las estrategias digitales.

La gran incógnita ahora es quién sabrá adaptarse más rápido: las marcas que entiendan cómo alimentar correctamente a las AI Overviews o aquellas que sigan apostando por el SEO clásico y corran el riesgo de quedarse atrás.